Bogotá y Cundinamarca debaten sobre su futuro en los próximos años

En el marco de la celebración de los cinco años de Probogotá, los mandatarios entrantes de Bogotá y Cundinamarca, Claudia López y Nicolás García, se dieron cita  en el Club El Nogal para conversar sobre los desafíos y perspectivas de la ciudad región para los próximos 4 años.

El objetivo, pensar a la ciudad más allá de las coyunturas políticas y establecer una agenda común de largo plazo que permita consolidar a Bogotá y la región en términos de competitividad, eficiencia y desarrollo sostenible.

Para la alcaldesa electa de Bogotá, la construcción de la ciudad-región entre Bogotá y los municipios de la Sabana pasa por la integración de la estructura ecológica, del sistema compartido de transporte y la creación de un modelo de representación democrática que beneficie a Bogotá y a sus municipios vecinos.

“En nuestra visión de largo plazo tenemos que tener un POT para 2020, un plan para ajustarnos a los Objetivos de desarrollo sostenible para 2030 y poder hacer el relevo generacional en el 2038”, manifestó Claudia López, alcaldesa electa de Bogotá

En ese mismo sentido el Gobernador electo de Cundinamarca afianzó su compromiso con la consolidación de la ciudad-región pensando especialmente en la Cundinamarca rural.

“Proponemos ir más allá de las actuales administraciones, con reglas establecidas y puntos claros para avanzar, no hablando del departamento como 23 municipios sino considerando a toda la Cundinamarca rural. Tenemos el desafío de conectar a los compradores de Bogotá con los productores del departamento”, concluyó Nicolás García, Gobernador electo de Cundinamarca.

Lograr establecer una agenda común entre Bogotá y Cundinamarca, bajo los pilares clave de la movilidad, la seguridad, el crecimiento económico y el ordenamiento territorial será clave para la consolidación de una verdadera ciudad -región y para tal fin, será indispensable la construcción de consensos y la unión de esfuerzos en pro del bien común.

De acuerdo con los dos mandatarios electos, las necesidades más apremiantes de la ciudad y el departamento van más allá de gobiernos puntuales y su solución solo puede ser articulada en una hoja de ruta a largo plazo que permita consolidar a Bogotá y la región en términos de competitividad, eficiencia y desarrollo sostenible.